viernes, 13 de septiembre de 2013

Soñé con el pasado, le dije.

Fue como un viaje en el tiempo, yo diría un terremoto en mi memoria sólo que no tan catastrófico, mejor una sacudida. No estaba deseándolo ni menos pensando en ello la noche anterior, sólo estaba durmiendo. Mi cabeza actuaba sola... ¡Te lo digo, enserio!
 Me preguntaban sus fechas de cumpleaños, ambos se miraban y me decían mientras repetían mi nombre: Hey ¿Cuando nací?
 Sé que es difícil recordar los sueños, pero hay cosas que no puedo evitar: darle vueltas, y vueltas a las cosas, aunque sean pequeños diálogos. Y así…te lo digo sólo sé que tenía consciencia de que habían pasado 13 años. Ya no hablábamos, no nos veíamos, y seguramente no nos saludaríamos porque se nos había enseñado desde niños que la vida era para correr, sin mirar atrás. Yo no me acordaba de ellos hasta ese entonces, cuando cerré los ojos y el sueño actúo solo. Y eso no es sólo lo único terrible: No supe responder bien, de uno me acordaba de su cumpleaños: en Septiembre.
 ¿Por qué? No lo sé, o quizás si –había un secreto- tenía tres amigos de diferentes tiempos que estaban el mismo día pero diferente mes. Aún así del otro muchacho, que había formado no sólo pedazos de mi infancia, si no que una gran parte de mis mejores recuerdos que de recuerdos ya no quedaba nada.

 El 14 le dije, y el de inmediato me miró con tristeza. Quedé helada. Me dijo: No, no es mi cumpleaños ¿Ya te olvidaste de mí? Cuando me desperté, no podía recordar su fecha, busque el típico diario de vida cuando eres niño, mis ojos buscaron desesperadamente la respuesta y tenía razón. No era el 14, era el 6. Mi inconsciente lo sabia, pero yo no. No sabía si llorar o no. El pasado suele ser a lo que nos aferramos, mantener los lazos, los recuerdos y si me preguntarán o me saludarán, quizás algunos de ellos; les preguntaría sobre sus vidas, o simplemente no diría nada y les sonreiría. Jugábamos cuando niños a recordar las fechas de los cumpleaños en ese entonces, si lo piensas un poco era un juego cruel. Pero, como éramos niños, todo nos perdonábamos. Pero yo sólo estaba durmiendo... y pasó.
 De repente siento un pequeño vacío.

domingo, 1 de septiembre de 2013

2013

corretea que corretea de un sentido a otro : izquierda/derecha
 es una jaula que abre un vórtice

 -se cortan las cuerdas de mi cerebro peor que,
la verdadera caja de pandora-

 y veo un inmenso y silencioso universo

 ¿Como enterrar sin desterrar lo que viene dentro de mí?